Justa, alegre y solidaria la fiscal Francelis Ortiz Pagán

Justa, alegre y solidaria la fiscal Francelis Ortiz Pagán

Firme y fogosa litigante en sala, pero una fiscal justa, alegre y solidaria, que nunca guardó ningún resentimiento que pueda acumularse en el fragor de las disputas judiciales.

Así describieron amigos, jueces y compañeros de trabajo a la fiscal Francelis Ortiz Pagán, asesinada la madrugada del lunes frente a su residencia en Río Grande cuando regresaba de trabajar en el Centro Metropolitano de Investigaciones de San Juan.

«Tenía un alto sentido de la justicia. Llevaba su ministerio con firmeza, pero nunca pasó la frontera de por ganar un caso hacer una injusticia. Al contrario, lo que siempre demostró es que tenía una gran humanidad, compasión y preparada jurídicamente siempre para todo», resaltó el licenciado Joaquín Monserrate Matienzo.


«Fuera él que fuera, ella iba a ser una mujer justa», agregó.

Al momento de su muerte, la fiscal, de 42 años, laboraba en la Fiscalía de San Juan. Antes había trabajado en la Fiscalía de Carolina y en la División Contra el Crimen Organizado y Drogas del Departamento de Justicia.

Estaba casada con el licenciado Fermín Arraiza Navas con quien procreó a la pequeña Camila, de cinco años.

«El Departamento de Justicia perdió a una funcionaria, pero Puerto Rico perdió a un gran ser humano», aseguró Monserrate Matienzo.

Aficionada a la fotografía y amante de la naturaleza, Ortiz Pagán soñaba con escribir un libro sobre las aves autóctonas de Puerto Rico, reveló su amiga y fiscal Yamil Samalot Rodríguez

«Tenía un sentido del humor increíble. Cuando había momentos de tensión, ella siempre salía con un comentario jocoso para suavizar el momento», puntualizó Samalot Rodríguez.

A Ortiz Pagán también le gustaban las travesuras y vivir la vida a plenitud. El sábado acudió a las Fiestas de la Calle San Sebastián.

Samalot Rodríguez recordó que en una ocasión su amiga tomó una fotografía de una mujer vestida con ropa de estampado de piel de animal y le colocó su rostro.

«Voy a extrañar a la niña que había en ella», afirmó con la voz entrecortada.

El abogado Gabriel Hernández González recordó la trayectoria profesional de su amiga, quien estudió derecho en la Universidad Católica.

Ortiz Pagán también ostentaba un bachillerato en filosofía de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y una maestría en periodismo de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Además, formó parte del cuerpo de asesores del Senado bajo la presidencia Antonio Fas Alzamora, donde nació la amistad con Hernández González.

«Era un excelente ser humano y una servidora pública de vocación. Era una madre espectacular, una profesional, una mujer emprendedora, una gran amiga», afirmó el abogado.

«Francelis era una fiscal que veía sus casos fogosamente. Ella era mi íntima amiga y veíamos casos. Los veía sin contemplación ninguna. Se entregaba de corazón», agregó.

El exjuez Harry Massanet Pastrana y el juez Rafael Taboas Dávila, del Tribunal de San Juan, resaltaron el profesionalismo y la dedicación de Ortiz Pagán.

«En el fragor de la litigación hay mucha tensión, pero ella no se la llevaba. No era así. Ella podía litigar con alguien y luego la veías con esa persona tomándose un café», afirmó Taboas Dávila, quien unió en matrimonio a Ortiz Pagán y a Arraiza Navas.

«El sistema pierde a una persona muy querida y muy comprometida», añadió.

Sobre la pasión por su trabajo y la complicidad con su padre, Massanet Pastrana apuntó que la fiscal solía invitar a su papá a sala para que la viera en las argumentaciones finales de sus casos importantes.

«Según de bella era por fuera, así era por dentro», afirmó.

Compañeros del Tribunal de San Juan esperan que se esclarezca el caso del crimen de Francelis Ortiz Pagán

La secretaria de la fiscal, Carmen Elena Resto, la describió como una mujer cálida y cariñosa y rememoró la última conversación entre ambas.

«El viernes ella fue a mi área, se sentó en mi silla y me apretó las manos. Jocosamente ella y yo nos teníamos apodos. Ella me dijo ‘Anamú te quiero mucho’. Yo le dije, yo también te quiero Anamú junior», afirmó Resto.

 

1 Comment

  1. Dios Es Santo

    Sólo Dios puede dar el consuelo que todos sus familiares y amigos necesitan y sólo Dios a través de su Espíritu Santo los puede ayudar a procesar este dolor y entrar en la dinámica del perdón. Cuando piensas en aquel que siendo inocente pagó el precio de nuestros pecados para darnos vida eterna…, todo se puede, todo esta en la Cruz y su nombre es Jesucristo. Sean mas que bendecidos, y de corazón estan en mis oraciones.

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