Balas corresponden a la pistola del acusado de la matanza en Guaynabo

Balas corresponden a la pistola del acusado de la matanza en Guaynabo

Christopher Sánchez Asencio (horizontal-x3)
Una pistola Kimber gris, calibre .45 milímetros fue ocupada en un Lexus negro, modelo de 2008, que utilizaba Christopher Sánchez Asencio. (Teresa Canino)

Una especialista en el análisis de armas fuego del Instituto de Ciencias Forenses (ICF) confirmó hoy jueves, que los proyectiles y fragmentos de bala encontrados en los cuerpos de las víctimas de la matanza de una familia en Guaynabo fueron disparados por una pistola Kimber gris, calibre .45 milímetros, que fue ocupada en un Lexus negro, modelo de 2008, que utilizaba Christopher Sánchez Asencio.

“Esta arma fue la que disparó todas las piezas de evidencia”, declaró la experta en balística, Minelly Hernández Huertas, luego que la fiscal Janet Parra Mercado le mostró la pistola y los pedazos de blindaje, fragmentos de bala y proyectiles correspondientes a la patología de los difuntos, que figuran como parte de las piezas de evidencia en el juicio que se sigue contra Sánchez Asencio en el Tribunal de Primera Instancia de Bayamón.

A Sánchez Asencio se le acusa de quitarle la vida a su casero, Miguel Ortiz Díaz, de 66 años, a su esposa, Carmita Uceda Ciriaco, de 45 años; y a la madre de esta, Clementina Ciriaco López, de 73 años; en la residencia del matrimonio en la urbanización Parque de Los Frailes en Guaynabo, la noche del 17 de noviembre de 2014. Además se le acusa de la muerte del hijo mayor de la pareja, el adolescente de 15 años, Michael Ortiz Uceda, ocurrida en horas de la madrugada del 18 de noviembre de 2014, en un paraje de la carretera PR-174, que discurre de Bayamón a Aguas Buenas.

Está acusado de actuar en concierto y común acuerdo con José Luis Bosch Mulero, de 26 años, quien enfrenta juicio por separado y el proceso se encuentra en la etapa de selección del jurado.

Al día siguiente de los hechos, la Policía ocupó un arma Kimber gris con cacha negra calibre .45 y otra pistola semiautomática Intratec, calibre 9 milímetros en una mochila en el interior de un Lexus negro del año 2008, que utilizaba Sánchez Asencio, que estaba estacionado en la marquesina de la residencia donde vivía el acusado, en la urbanización Versalles, en Bayamón.

A preguntas de la fiscal Parra Mercado, la especialista del ICF declaró que un blindaje y fragmento correspondiente a la patología de Michael Ortiz Uceda fueron “disparados de esta pistola”. Describió así mismo, que un fragmento de blindaje que corresponde a la patología de Carmita Uceda Ciriaco fue disparado por la misma arma, al igual que un proyectil de bala disparado por la pistola, corresponde a la patología de Miguel A. Ortiz Díaz.

Narró además, que examinó dos casquillos de bala disparados calibre .45 y un proyectil de bala disparado calibre .45, que corresponden al caso y dijo que “también fueron disparados por esta arma de fuego”. Según la prueba desfilada en el juicio, Ciriaco López un tiro en la cabeza y la bala salió por el pómulo izquierdo.

En un momento de su testimonio, Hernández Huertas tomó la pistola Kimber en sus manos y se acercó a los miembros del jurado para explicarles si una bala calibre .40, que fue hallada sin disparar debajo del cadáver del adolescente Ortiz Uceda, podría ser disparada de esa arma, aunque fuera de un calibre distinto.

Ante la mirada atenta del jurado, la experta hizo una demostración con balas sin pólvora de ambos calibres y explicó que si la persona que maneja la pistola no sabe cómo colocarla, la bala .40, por ser de un diámetro más pequeño, se puede salir por el cañón o la pistola la bota.

Declaró que los casquillos. 45 recuperados en la escena fueron disparados por el arma y que la bala sin disparar .40 estuvo en el abastecedor (magazine) de la pistola.

En cuanto a la pistola Intratec, calibre 9 milímetros, y que supuestamente no fue utilizada, la perito declaró que tiene un cerrojo “extremadamente fuerte” y hay que ejercer mucha fuerza para manejarla. “Es mejor conocida como una pistola de asalto. Está prohibida por su fabricante desde 1994 y ha sido utilizada en varios crímenes violentos en Estados Unidos como la Masacre en Colorado. La identifican como de aspecto malvado y es súper accesible a la comunidad criminal porque es económica y tiene un abastecedor para 30 balas”, detalló.

En su turno de preguntas, el abogado de defensa, Orlando Cameron Gordon intentó sembrar dudas sobre el informe pericial que rindió Hernández Huertas porque no incluyó detalles de su análisis científico.

“Usted no incluyó en su informe, las marcas que hace el martillo en el percutor y este en el fulminante de los casquillos evaluados”, argumentó el abogado.

“En el informe están los resultados del examen. Estoy diciendo que esos casquillos fueron disparados por esa arma”, le respondió la perito en balística y agregó que esa información aparece en sus notas en las que incluye todo “paso a paso” y en el informe, desglosa los resultados principales.

El abogado se quejó de que en la entrevista que sostuvo con ella en el ICF, Hernández Huertas no le mostró las notas y la testigo le replicó: “usted no las solicitó”.

La fiscal preguntó a la balística, si tenía alguna duda de que el casquillo desprendido de la mejilla de doña Clementina había salido de la pistola Kimber y la perito en armas de fuego, le respondió que no.

“Estos fragmentos que la patóloga Eda Rodríguez indicó que extrajo del cuerpo del menor Michael Ortiz Uceda, qué duda tiene usted de que fueron disparados de esta arma de fuego?, inquirió la fiscal. “Ninguna”, le respondió la testigo.

La jueza superior Vivian Durieux Rodríguez despachó al jurado hasta el lunes a las 9:00 de la mañana. Ese día se espera que el Ministerio Público concluya la prueba de cargos con el testimonio del menor que sobrevivió a la matanza de su familia.

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