Archivan cargos por asesinato de embarazada en Canóvanas

Archivan cargos por asesinato de embarazada en Canóvanas

Tras no aparecer en corte, juez ordenó arresto del testigo principal del caso (horizontal-x3)
La vista preliminar del caso tuvo lugar en la Sala 103 del Centro Judicial de Carolina. (GFR Media)

Ante la ausencia de un testigo esencial del Ministerio Público y al prescribir un término de 30 días que cobija a todo sumariado pendiente de vista preliminar, la jueza Yazdel Ramos Colón desestimó hoy los cargos que pesaban contra un joven de 18 años acusado por la muerte de una mujer embarazada.

Ramos Colón archivó los cargos de asesinato, tentativa de asesinato, riesgo a la seguridad u orden público y violaciones a la Ley de Armas presentados contra el joven Scarlin Tabera Cabrera, residente del barrio San Isidro de Canóvanas.

Además, ordenó el arresto del testigo citado por la Fiscalía, por no comparecer a la vista preliminar en la Sala 103 del Centro Judicial de Carolina.

Mientras, Tabera Cabrera, quien fue ingresado en el Complejo Correccional de Bayamón tras no prestar una fianza de $2.2 millones, podría ser excarcelado esta misma tarde.

Tabera Cabrera fue la única persona arrestada en relación al crimen de Shiara F. Berríos López, de 19 años, ocurrido el pasado 30 de agosto en Canóvanas.

Berríos López tenía tres meses de gestación cuando fue tiroteada mientras viajaba como pasajera en un automóvil Toyota Corolla por la calle Carlos Blackman, en el barrio San Isidro de Canóvanas. La mujer fue declarada muerta mientras era atendida en el Centro de Diagnóstico y Tratamiento del citado pueblo.

La fiscal Karilyn Díaz aceptó que no podía proceder sin la comparecencia del testigo, quien no fue identificado para salvaguardar su seguridad.

“No hemos podido contactar al testigo, y sin ese testigo, el Ministerio Público no está preparado”, indicó Díaz antes que Ramos Colón emitiera su determinación.

Trascendió que el Ministerio Público enfrentó contratiempos en el caso por debido a la llamada ley del silencio que imperó tras el crimen en San Isidro. Otros señalamientos del caso se habían cancelado el 25 y 28 de septiembre, así como el 21 de octubre.

La Fiscalía puede presentar nuevamente cargos contra Tabera Cabrera, pero la abogada de la defensa, Jane Hoffmann, aseguró que el caso era débil ante la falta de prueba y evidencia que sustentaba una coartada para su cliente.

“Por la situación de criminalidad que vivimos en este país y en el ánimo de esclarecer rápidamente los casos, a veces se cometen errores y exponen a personas inocentes a resultar convictas en un caso con una declaración mendaz”, dijo Hoffmann durante su salida del tribunal.

“Nuestra investigación conduce a que mi cliente no estaba en el lugar de los hechos (cuando ocurrió el crimen)”, añadió la letrada.

Según la investigación de las autoridades, la víctima recibió una herida bala en la espalda cuando el vehículo pasó por un “punto de cotejo” que habían establecido unos sicarios para verificar la identidad de transeúntes que pasaban por la referida vía.

La Policía también intentó determinar si la embarazada estaba vinculada sentimentalmente con un hombre descrito por las autoridades como integrante de una pandilla que es investigada por una serie de robos en la zona metropolitana.

Poco después del tiroteo con saldo fatal se alegó que Berríos López era pareja de Anthony Rivera Rivera, presunto integrante del grupo delictivo supuestamente liderado por José Correa Adorno, alias "Taco Bell". Sin embargo, las autoridades no han confirmado ese vínculo, ni si la joven embarazada era el blanco del atentado.

También surgió información de que uno de los ocupantes del vehículo en el que iba la víctima cumplía una probatoria federal. Sin embargo, ese individuo y otro que la acompañaba no fueron ubicados de inmediato por la Policía. La pesquisa preliminar apuntaba a que tres personas dispararon contra el carro en el que iba Berríos López junto a otras personas.

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