Agentes declaran en juicio contra guardia municipal imputado de asesinato

Agentes declaran en juicio contra guardia municipal imputado de asesinato


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El juicio continúa el lunes. (GFR Media)

El joven Carlos Nicolás Sandoval de Jesús recibió un impacto de bala en el ojo derecho y dos en la espalda, la mañana del 10 de junio de 2014, mientras manejaba una guagua Nissan Armada, según dos agentes de la Policía de Bayamón.

Ambos policías precisaron también que el vehículo conducido por Sandoval presentaba de siete a ocho impactos de bala.

Hoy, en la continuación del juicio por jurado que se sigue contra el guardia de la Policía Municipal de Guaynabo, Yael Huertas Pérez, el agente Pedro González Martínez, del Cuartel de Guaynabo, declaró que arribó a la Avenida Bulevar del Deporte donde la Nissan Armada se encontraba prendida, tras chocar contra muro de concreto, un zafacón y un rótulo que identificaba la vía.

Ante la jueza Vivian Durieux Rodríguez, del Tribunal de Bayamón, explicó que el Toyota Corolla blanco del acusado se encontraba en el medio de la carretera, en dirección hacia la Avenida Esmeralda.

"El Toyota tenía la puerta del conductor abierta. Pude observar que la puerta del conductor estaba chocada", afirmó a preguntas del fiscal Fleming Castillo Alfaro.

"La puerta estaba hacia el frente como si hubiera estado forzada", agregó.

Señaló que entrevistó al acusado mientras se encontraba en la ambulancia, que lo trasladó al Hospital Industrial, en Río Piedras.

El acusado, de acuerdo al testigo, indicó que el conductor de la Nissan Armada lo perseguía de cerca por la Avenida Paco Carvajal mientras chocaba su vehículo por la parte trasera.

Huertas Pérez relató a la Policía que en un momento el conductor de la guagua trató de rebasarlo, pero que se lo impidió. Entonces, cuando llegaron a la Avenida Bulevar del Deporte el conductor de la Nissan Armada lo impactó por lado del pasajero en dos ocasiones, aseguró, según dijo González Martínez.

De acuerdo con el testimonio del policía, el acusado dijo que trató de tomarle la tablilla a la guagua y eventualmente rebasó a la alegada víctima para pedirle que se detuviera.

Según el acusado, Sandoval de Jesús no respondió a su orden. En respuesta aceleró la guagua y lo pilló contra la puerta de su carro.

"El temió por su vida y disparó", apuntó González Martínez sobre lo expresado por el guardia Huertas Pérez.

El agente consignó estos datos en los informes de accidente y de incidente que preparó, así como que el marbete del vehículo de Huertas Pérez estaba expirado y la cantidad de disparos que recibió Sandoval de Jesús, un dato que, al responder preguntas del licenciado Oscar Miranda Miller, no supo explicar de dónde lo sacó.

Durante el testimonio de este testigo el fiscal Fleming Alfaro y el licenciado Miranda Miller utilizaron fotografías para apoyar sus respectivas posiciones.

El fiscal destacó las fotografías que mostraban que el Toyota Corolla no tenía golpes o marcas en el baúl y la parte trasera, pero que tenía marcas negras en el área delantera del lado del pasajero.

También mostró las imágenes de los tres cristales rotos del lado del pasajero de la Nissan Armada, de la sangre en el asiento del pasajero y la consola interna de la guagua y del casquillo sobre el asiento ensangrentado, imagen que provocó que el padre de Sandoval de Jesús, Carlos Sandoval, se llevara las manos a la cabeza y sollozara en la sala judicial.

El abogado, por su parte, resaltó las fotografías que mostraban marcas y raspaduras en el área del pasajero del Toyota y otras marcas que parecían corresponder en la Nissan Armada.

El agente de Servicios Técnicos Isander Rivera Ortiz, mientras, a preguntas de la fiscal Betzaida Quiñones Rodríguez, declaró que la Nissan Armada recibió de siete a ocho disparos en los asientos y la carrocería.

Explicó que recuperó cinco casquillos de balas, tres en el pavimento cercano al Toyota y dos sobre el parabrisas del carro. También dijo que levantó un plomo del asiento del conductor de la Nissan Armada.

Utilizando fotografías, describió impactos de bala en la parte posterior de la guagua y mostró dos cristales rotos de las ventanas del lado de pasajero que parecían quebrados por balas por el patrón de estrías de los cristales.

Rivera Ortiz, quien levantó la evidencia en la escena, también ocupó en la Nissan Armada varios frascos y papel de tabaco con picadura de marihuana.

En el contrainterrogatorio, el licenciado Antonio Bauzá Torres, quien comparte labores con Miranda Miller y Alexis Acevedo Colón, enfatizó en las fotografías que mostraban los frascos con picadura de marihuana, una sustancia que recordó era ilegal.

A través de sus preguntas también trató de establecer que el agente Rivera Ortiz no había seguido las mejores prácticas investigativas.

Huertas Pérez enfrenta un cargo de asesinato por la muerte de Sandoval de Jesús, de 22 años, y una violación a la Ley de Armas. También encara un cargo menos grave por guiar su vehículo con una tablilla hurtada.

El juicio continúa el lunes.

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