Sobreviviente de persecución que culminó con tres muertes está desaparecido

Sobreviviente de persecución que culminó con tres muertes está desaparecido


Choque en el expreso Trujillo Alto (horizontal-x3)

En el choque en la madrugada del 30 de noviembre murieron tres personas y dos resultaron heridos. .

Uno de los dos sobrevivientes del choque de tránsito que en la madrugada del 30 de noviembre cobró tres vidas en el expreso de Trujillo Alto al finalizar una persecución con la Policía optó por no comparecer a una citación a la Comandancia de Caguas como parte del proceso dirigido a ser encausado por el asalto que dio paso a la tragedia.

El comandante Manuel De Jesús, director del Cuerpo de Investigación Criminal de Caguas, explicó que Alexander Rojas Cruz, de 21 años, fue citado el 10 de diciembre por agentes de la División de Robos de Caguas para que acudiera a la comandancia el 16 de diciembre. Sin embargo, el joven vecino del Embalse San José no compareció a la citación.

El otro joven que sobrevivió el accidente, Yeser Hernández Sánchez, de 23 años y también vecino de San José, continúa recluido en el Centro Médico.

De Jesús indicó que Rojas Cruz no fue arrestado el día de su alta –el 10 de diciembre-, porque el caso no estaba completo. Dijo que la intención de sus supervisados es arrestarlo.

En el choque perdieron la vida José Antonio Arrieta González, Kevin San Inocencio Piñeiro y Nelson Flores Ortiz, quienes viajaban junto a los sobrevivientes a bordo de una guagua Mazda 5 que se estrelló contra un poste del tendido eléctrico en la carretera PR-181. La guagua había sido robada mediante carjacking un día antes en Puerto Nuevo.

La persecución con resultados fatales arrancó a eso de las 2:30 a.m., según informó la Policía, cuando varios individuos a bordo de una guagua similar a la que se hizo pedazos en Trujillo Alto, asaltaron al dueño de una guagua de comida ambulante detenida frente a los almacenes de la tienda Walmart en el barrio Río Cañas, de Caguas. La persecución se extendió por las carreteras PR-1, donde fueron divisados por primera vez por la Policía, luego subieron a la PR-177, y se conectaron con la carretera PR-199 hasta llegar a la PR-181, donde doblaron a la izquierda en dirección al Puente Teodoro Moscoso, según trascendió el día de la tragedia.

Al llegar al expreso de Trujillo Alto el vehículo subió a la valla de seguridad que divide los carriles, derribó un poste del tendido eléctrico y finalmente quedó incrustado por el área de la capota alrededor de otro poste que sujeta un rótulo.

De Jesús confirmó que el agente del caso, Daniel Sánchez Pagán, ya obtuvo copia de los vídeos de seguridad que retratan el robo –y en el que se aprecia, supuestamente, a al menos uno de los asaltantes cargando un arma de fuego- y también tiene en su poder prueba solicitada al sistema de emergencias 9-1-1.

El caso pasó a manos del Negociado de Investigaciones Especiales luego de que surgiera evidencia que apuntaba a que varios oficiales que participaron en la persecución abrieron fuego contra el vehículo en que viajaban los cinco jóvenes. Trascendió que la guagua presentaba orificios de bala y que el cadáver de uno de los jóvenes también presentaba una herida de bala.

Los oficiales, que fueron desarmados en lo que se completa la investigación, pertenecen a la Patrulla de Carreteras de San Juan del cuartel de Río Piedras y del cuartel de Monte Hatillo.

Dentro de la guagua se ocuparon máscaras y algunos de los perjudicados utilizaban guantes. No se ocuparon armas de fuego.

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