Inicia juicio contra Cano Lloréns

Inicia juicio contra Cano Lloréns

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Cano Lloréns se expone a una pena máxima de 25 años de cárcel por el carjacking. (GFR Media)

Un jurado compuesto por siete mujeres y siete hombres -incluyendo dos suplentes- comenzó hoy a evaluar la prueba en contra de Carlos "Cano Lloréns" Cruz Rivera, contra quien pesan cargos por utilizar un arma de fuego mientras cometía actos de carjackings en junio y julio pasado.

En sus informes iniciales, la fiscal Jenifer Yois Hernández recalcó que el acusado realizó tres carjackings en menos de tres semanas. Destacó que las víctimas declararán en el juicio por los hechos ocurridos el 30 de junio, el 11 de julio y el 18 de julio pasado. El individuo fue arrestado el 21 de julio pasado y fue identificado positivamente por las perjudicadas.

Su abogado, Héctor Ramos Vega, de la Oficina del Defensor Público federal, explicó al jurado que su representado aceptó su responsabilidad al declararse culpable por los tres cargos de carjacking, pero que "no puede aceptar culpabilidad" por los cargos en su contra por portar un arma durante la comisión de dichos delitos.

"El objeto que poseía en los carjackings no era un arma de fuego, era una pistola de perdigones, que no es lo mismo", manifestó el abogado, quien agregó que las víctimas la describen de forma distinta, ya que una dice que era plateada, otra negra y otra, negra y plateada.

Reconoció que la pistola Glock negra que la Policía ocupó en un bulto rojo dentro de la lavadora del apartamento en el que vivía en el residencial Luis Llorens Torres sí era de verdad. Sin embargo, alegó que tras ser arrestado, dos individuos fueron a su apartamento con un bulto rojo. Dijo que en eso llegaron agentes de la Policía, por lo que quedaron "atrapados", y colocaron el bulto en la lavadora, por lo que "no era de él".

"A pesar de las cosas malas que escucharán, deben basarse en los hechos y emitir un veredicto de no culpabilidad", concluyó Ramos.

El primer testigo, el agente Luis A. Torres Colón, de la División de Delitos Sexuales de la Policía, relató a preguntas de la fiscal Kelly Zenón, que el 21 de julio se le notificó que habían arrestado al sospechoso que buscaban por cometer varias violaciones, "al que llamábamos el violador de Santurce". Aclaró que en ese momento no tenía barba, como ahora.

Indicó que le tomó su información personal y le leyó sus derechos. Además, le mostró las fotos que la Policía había distribuido del sospechoso, mientras retiraba dinero de un cajero automático, después de uno de los carjackings.

"Le muestro las fotos y me dijo: 'Ese soy yo'", indicó Torres Colón.

Destacó que en el allanamiento realizado en el apartamento 2540 del edificio 137 en el Residencial Luis Llorens Torres, donde fue arrestado Cruz Rivera, ocuparon la pistola Glock negra que estaba dentro de un bulto rojo en la lavadora. En el bulto también había municiones y tres cargadores, de los cuales dos eran de alta capacidad, con 22 balas calibre .40.

A preguntas del abogado, indicó que en el apartamento solamente estaba la pareja de Cruz Rivera, identificada como Carmen, y una tía de éste. Descartó que hubiese dos sujetos en la vivienda.

También testificaron otros agentes en relación a las pruebas periciales que se le hicieron al arma de fuego, así como la oficial de probatoria quien, al ver las fotos que distribuyó la Policía para dar con el entonces sospechoso, se percató de que tenía un caso federal por el que cumplía un término de probatoria.

El 6 de octubre pasado, Cruz Rivera, de 41 años, aceptó que cometió tres carjackings entre junio y julio pasado, y que en uno de ellos agredió sexualmente a la víctima en varias ocasiones, al hacer alegación de culpabilidad por tres de los siete cargos criminales que pesan en su contra a nivel federal.

Cuando el juez federal José A. Fusté le preguntó si cometió tres carjackings el 30 de junio, el 11 de julio y el 18 de julio pasado, el acusado contestó "correcto".

El carjacking ocurrido el 30 de junio pasado se produjo en Santurce, mientras la perjudicada se bajaba de su automóvil Dodge Caliber modelo 2008 para entrar a su residencia.

Según la narración de la mujer, sintió cuando Cruz Rivera la presionó por la espalda y le apuntó con un revólver plateado, ordenándole que se moviera al asiento del pasajero, "apuntándole con el arma en su cara".

Cruz Rivera se dirigió hacia la avenida Fernández Juncos mientras le preguntaba a la víctima si tenía dinero, a lo que ella contestó que no, pero que tenía una tarjeta de débito. También le dijo que tenía calor porque el aire acondicionado no funcionaba. Entonces, la llevó a un banco en Isla Verde y retiró $500 de la cuenta de la mujer, quien le rogaba no le hiciera daño porque tenía seis meses de embarazo.

Luego el acusado la llevó a la calle Bella Vista, en Villa Palmera, donde cometió actos lascivos al tocarle su barriga y el área vaginal. Después se bajó del carro y huyó.

Otra de las denuncias se refiere a que el 11 de julio, a eso de las 11:00 p.m., una mujer estaba en la gasolinera Shell ubicada entre las calles Loíza y San Jorge, en Santurce, cuando Cruz Rivera se le acercó y le anunció un asalto.

La Fiscalía expuso que el acusado se montó por el lado del pasajero de un Mitsubishi Lancer y le ordenó a la fémina que fuera a un banco en Isla Verde -al mismo que llevó a la primera víctima- a retirar dinero y le robó $60. En todo momento le apuntaba con un arma en su lado derecho. Le dijo que fuera a Villa Palmera, donde se bajó el vehículo y se fue caminando.

El tercer carjacking que se le imputa a Cruz Rivera ocurrió entre el 18 y 19 de julio pasado, en Isla Verde, cuando a eso de las 11:30 p.m., ordenó a una mujer que guiaba un Honda Fit moverse al asiento del pasajero y la llevó a un área que no fue identificada, donde la agredió sexualmente en el mismo automóvil. Luego, la llevó a un motel y la violó en varias ocasiones, "provocándole serias lesiones corporales". Al finalizar, la condujo de vuelta a Isla Verde.

La lectura de sentencia por estos tres cargos está pautada para el 14 de enero de 2016.

Cruz Rivera, quien fue arrestado el 21 de julio por los estatales y al día siguiente el Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) asumió su custodia, es sospechoso de cometer al menos cuatro violaciones en Santurce, El Condado e Isla Verde, pero no se le han sometido acusaciones a nivel estatal por esos delitos.

El hombre se expone a una pena máxima de 25 años de cárcel por el carjacking, y de cinco años hasta cadena perpetua por los cargos relacionados con el uso de armas. Por poseer un arma siendo convicto, se enfrenta a no más de 10 años de prisión.

Cruz Rivera tiene convicciones previas por delitos graves y menos graves a nivel estatal, como escalamiento, robo y fuga, que se remontan al año 1993.

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