CIDRA – Una mujer identificada como Zaida Rosado González, a quien la Policía vinculaba con un punto de drogas en el Residencial Procedes Santiago, en el mencionado municipio, fue emboscada ayer en la mañana por dos pistoleros cuando se dirigía a su trabajo en el Centro de Reciclaje de Cidra, siendo ejecutada a tiros en presencia de sus compañeros de trabajo.
La mujer, que había perdido dos hijos asesinados en el 2006 y esperaba que a otro de sus hijos identificado como Rafael Jonathan Centeno lo sentenciaran próximamente a cadena perpetua por un crimen, trabajaba en este centro de reciclaje como camionera, indicó la Uniformada.
El teniente Carlos H. Cruz Burgos, director de la Unidad de Homicidios en Caguas, dijo que este asesinato se reportó ayer pasadas las 6:00 de la mañana en el Centro de Reciclaje de Cidra, ubicado en la carretera
PR-734.
Según se alega, dos pistoleros que viajaban en un auto compacto estuvieron acechando a Zaida, de 51 años, y con residencia en la calle Higinia de Cidra, y cuando ésta se disponía entrar a su trabajo la acribillaron a tiros.
Los dos matones escaparon del lugar y aún no han sido identificados por la Policía. Trascendió en medio de la investigación que realiza el agente de Homicidios Héctor Martínez López y la fiscal Yaritza Carrasquillo, que a Zaida le habían asesinado en el mes de enero del 2006 a su hijo Alexander Ramos Rosado mientras se encontraba en el negocio Danny’s Pub, ubicado en el casco de la ciudad cagueña.
Otro hijo identificado como Arístides Ramos Rosado resultó muerto en un alegado enfrentamiento con la Policía cuando intentó asesinar al dueño del negocio Danny’s Pub al cual su familia culpaba por el asesinato de Alexander. A Jonathan, el otro hijo de la mujer asesinada, se le acusó de matar el primero de septiembre del 2006 a Rafael Escalante Santiago por rencillas personales. Este hizo alegación de culpabilidad y esperaba ser sentenciado próximamente a cadena perpetua.
En otros hechos policíacos, en la calle Cuesta Nueva de Aguadilla fue apuñalado el joven Gabriel Rivera Pardo, de 30 años, por varios sujetos que también lo “molieron” a golpes con un objeto contundente. Rivera Pardo resultó con su rostro mutilado y una peligrosa puñalada en el costado izquierdo de su cuerpo. Este fue recluido en estado grave en el Hospital Buen Samaritano de esta ciudad. Agentes del CIC de Aguadilla investigan el caso.