Adiós al orgullo de Sabana Seca Bajo un cielo gris y una temperatura abrumadora, decenas de personas acompañaron hasta su morada final al invicto boxeador toabajeño Juan ‘El Puma’ González, quien falleció víctima del crimen en un hecho acontecido a mitad de la semana pasada.
Cerca del mediodía el féretro fue transportado en una guagua municipal conocida como ‘La Parrandera’, para hacer un recorrido por el barrio Sabana Seca, donde se crió y viven sus padres. Justo frente a la casa donde nació el troncado prospecto deportista, se escenificó una pelea de gallos; pasatiempo favorito de González.
“Ese era su deporte favorito después del boxeo. Él salía del gimnasio directo a bregar con los gallos de pelea. En verdad que esto se hace con mucha alegría. Como era él… bien humilde y alegre. Claro que uno se siente triste porque no deja de doler, pero en realidad estoy bien contento por despedir a nuestro campeón de esta forma”, expresó Carlos González Vázquez, hermano del fenecido.
Varios grupos de motoristas escoltaron a ‘La Parrandera’. Motoras de alta potencia, Four-tracks y otras de paseo anduvieron todo el recorrido que se hizo a los acordes de reguetón y música religiosa.
Una vez llegado el cortejo fúnebre al Mausoleo municipal en el bario Campanilla de Toa Baja, el vicealcalde de la ciudad, Pedro Julio González, ofreció palabras de aliento y esperanza. De camino a la sepultura, los presentes entonaron ‘Cristo rompe las cadenas’; canción preferida por ‘El Puma’ y que gustaba escuchar “para relajar la mente”, recordó su hermano. “Esa canción nos las enseñó nuestro abuelo y a él le gustaba escucharla cuando quería estar tranquilo”, añadió Carlos.
No faltaron escenas de dolor, solemnidad y risas en una mezcla de sentimientos encontrados. Presente también estuvo la escuadra de púgiles afiliados a la empresa boxística de Miguel Cotto, a la que pertenecía ‘El Puma’ González. |